Rehabilitación de automóviles que han causado baja determinante

El nuevo Reglamento de Automóviles regula expresamente la rehabilitación por vez primera. Lo realiza en el arte. 38, siempre y cuando:

El titular o el tercero que acredite bastante la titularidad de un veh√≠culo que haya sido retirado terminantemente del Registro va a poder regresar a conseguir el permiso de conducci√≥n o el permiso anterior aprobaci√≥n en la sede de tr√°fico de la provincia de su hogar legal o que el veh√≠culo fu√© matriculado, acompa√Īando los documentos que se indican en el Anexo XV y siempre y cuando el veh√≠culo sea proclamado apto para la circulaci√≥n por el organismo responsable en materia industrial, previo reconocimiento por este √ļltimo para revisar que cumple las condiciones t√©cnicas previstas por el Reglamento.

Examinando la normativa citada, distinguiremos:

  • La rehabilitaci√≥n puede ser efectuada por el due√Īo administrativo o bien por un tercero que acredite el bien. De hecho, tiende a ser un tercero el que busca rehabilitarlo. En el caso de autom√≥viles muy antiguos, cuyo propietario no se sabe o bien no se puede localizar, la propiedad puede acreditarse por uno de los medios tolerados por la ley. En todo caso, de acuerdo con el art√≠culo 2 del Reglamento, la propiedad administrativa no prejuzgar√° las situaciones civiles que tengan la posibilidad de deducirse de la posesi√≥n de veh√≠culos.
  • La rehabilitaci√≥n se puede efectuar tanto en la vivienda matriz donde se matricul√≥ el veh√≠culo, como en la provincia donde tiene su hogar legal la persona que lo rehabilita.
  • El tr√°mite para realizar la rehabilitaci√≥n se se√Īala en el Anexo XV punto D) del Reglamento de Autom√≥viles. El titular o bien el tercero que acredite bastante la titularidad del veh√≠culo se va a poner en contacto con la Jefatura de Tr√°fico facilit√°ndoles la aprobaci√≥n, las tarifas correspondientes y los documentos que acrediten su identidad. La sede de tr√°fico, a la visi√≥n de la documentaci√≥n, enviar√° una carta al organismo responsable de industria para someter el veh√≠culo a control y emitir la correspondiente tarjeta de control t√©cnico. Una vez emitido este documento, se debe ense√Īar para la revisi√≥n del veh√≠culo con comprobante de autoevaluaci√≥n de autom√≥viles de tracci√≥n mec√°nica.
  • En el caso de que un tercero distinto del propietario pida la rehabilitaci√≥n, va a deber presentarse el documento que acredite el pago, exenci√≥n o no compromiso del impuesto sobre transmisiones patrimoniales.
  • La tasa a pagar es semejante a la del registro de veh√≠culos. La raz√≥n es que es el mismo caso que ese, obteniendo una nueva autorizaci√≥n administrativa que deja la circulaci√≥n de un veh√≠culo.

De lo previo, por otro lado, surge un nuevo problema a consecuencia de la novedosa regulación introducida por la ordenanza INT / 249/2004 de 5 de febrero. Este decreto establece, como ahora hemos indicado, la obligatoriedad del certificado de destrucción descrito por las ordenes europeas para poder anular el vehículo. La duda surge a la hora de una viable rehabilitación, que difícilmente sería compatible con la descontaminación y destrucción que se había producido previamente. Al respecto, conviene distinguir dos casos:

  • Autom√≥viles fuera del alcance de la Orden (ciclomotores, motos, veh√≠culos particulares, remolques, etc.) Como la Orden no se aplica, no existe un certificado de destrucci√≥n para estos autom√≥viles, pueden entonces, se rehabilitar√° como de costumbre.
  • Autom√≥viles en el contexto de la Orden. En un caso as√≠, se habla a su vez de distinguir otras 2 hip√≥tesis:
    • Anunciado antes de la entrada en vigor de la ordenanza (13 de febrero de 2004). Estos autom√≥viles fueron puestos fuera de servicio sin certificado de destrucci√≥n, por lo cual nada impide su rehabilitaci√≥n.
    • dado de baja tras la entrada en vigor de la Orden. En un caso as√≠, la regla no se pronuncia. Ya que bien, sobre esto, la Direcci√≥n General de Tr√°fico dictamin√≥ en la instrucci√≥n 04 / V-56, de 12 de febrero, detallando que ‚Äúen caso de presentaci√≥n de una aprobaci√≥n de rehabilitaci√≥n del veh√≠culo al que se le otorgue el certificado de descontaminaci√≥n no habiendo sido efectivamente destruida, debe comprenderse que bajo ninguna circunstancia podr√° aceptarse la rehabilitaci√≥n ya que de conformidad con lo preparado en el art. 5 del Real Decreto 1383/2002, el certificado de destrucci√≥n certifica el final de la vida √ļtil del veh√≠culo, por lo cual por el momento no puede circular ‚ÄĚ

Artículos similares:

Deja un comentario

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad