¿Qué es el «queer coding»?

A lo largo de la historia del cine y la televisión, muchos antagonistas del cine animado han exhibido peculiaridades estereotipadas y clichés relacionados con el movimiento LGBTQ. Has sentido ¡Conoce los detalles!

Cuando hablamos de «codificación queer» queremos decir conjunto de peculiaridades, hábitos y elementos que proponen al espectador que puede manifestarse un personaje de ficción extraño, si bien su orientación sexual sigue siendo ambigua y jamás se expone como un conflicto en la historia.

Esta inclinación por norma general se determina sobre la base de una sucesión de comportamientos socios con elementos cliché en el movimiento LGBTQ, y atribuidos a individuos antagónicos, para captar el contraste entre los especiales de lo normalizado y lo tradicional, versus lo transgresor y lo desconocido.

Manierismos femeninos y reacciones melodramáticas en los personajes masculinos, presentes en antagonistas como Scar en El rey León (1994), Jafar en Aladino (1992), y Hades en Hércules (1997); a la vera de la incorporación de disfraces y maquillajes alusivos a la cultura de drag queen, Como en la situacion de Úrsula, cuya estética y personalidad se fundamentan en el ícono Divine drag, sólo caben algunos de los ejemplos más próximos de de qué manera se concibió la «codificación queer». a consecuencia de lo que, en cine, se consideraba “clásico” para la construcción de cierto género de personajes.

Así sea que hayan sido escritos con estas características intencionalmente o bien por incidente, lo cierto es que más allá de que los villanos masculinos tienden a ser retratados a través de formas más delgadas, con trazos nítidos y poco saludables, a menudo acentuados y ridiculizados con maquillaje aparente, en contraste con la visión hipersexualizada de figuras musculosas; los oponentes acostumbran representar una versión modificada y corrupta de lo que implica el papel de la mujer en la sociedad donde se desarrolla la película.

Por poner un ejemplo: Maléfica de Bella Yacente (1959), Madre Gothel en Enredado (2010), y hasta Úrsula, en La Sirenita (1989), quien siendo un personaje femenino, representa todo lo que se opone a la mujer Ariel, vulnerable, inocente y virginal.

Por otro lado, codificar un personaje como queer no es necesariamente una parte del movimiento LGBTQ. Varios de son abiertamente cisgénero y heterosexuales, pero las peculiaridades físicas y de accionar bajo las que fueron concebidos significan que, hablando estereotípicamente, están subconscientemente atados a cánones establecidos para el sexo opuesto y, por lo tanto, al fantasma queer.

: Alambre Syfy/ Milenio / The Vintage News

8 de enero de 2020 – Actualizado: 27 de abril de 2020

Deja un comentario

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad