La leyenda de Orion, un Elvis que fingió su muerte

Elvis Presley murió el 16 de agosto de 1977 en Graceland, su mansión de Memphis. Su cuerpo tendido en el baño, en sus manos un libro titulado «Los semblantes de Jesús», un libro sobre temas religiosos que honra lo que había sido en la vida de un hombre que amaba la música gospel.

El rey del rock & roll llegó a la cima de todo el mundo. Sus actuaciones revolucionaron la música y condujeron a la liberación sexual. No obstante, en el ocaso de su trayectoria, con un Elvis bastante más grande para ser joven, mas bastante joven para morir, los periódicos de todo el planeta informaron de su muerte.

Las historias afirman que 2 horas antes de su muerte oficial, un hombre llamado John Burrows adquirió un boleto de avión a Argentina. El hombre se parecía mucho a Elvis, pero no solo eso: John Burrows era un seudónimo que Presley usaba para sostener un perfil bajo.

Años después, este Terrier adopta el nombre artístico de Orion, con el que ofrece funciones en las que imita al Rey, cubierto con una máscara. Sus shows fueron extraordinarios, debido al similar físico y su voz única. Es imposible corroborar si Burrows es el auténtico Elvis desde su fallecimiento en 1998.

Esta teoría ha ganado vigencia porque muchas cosas no contribuyen a la muerte de El Rey. El segundo nombre de Elvis está mal escrito en su lápida: Aaron en lugar de Aron. Además, su familia nunca vio el millonario seguro de vida que dejó el cantante. Presley deseaba ser sepultado con su madre, en el Graceland Meditation Garden, mas eso no sucedió y fue enterrado con su padre y abuela.

En el instante de su muerte pesaba 250 libras, pero solo 170 libras figuraban en su certificado de defunción y falta el certificado original. Los testigos comentan que su ataúd estaba bastante frío, lo que llevó a las ediciones a asegurar que lo que había en el ataúd era una muñeca de cera. Unos días después de su muerte, una vieja novia de Elvis recibió una rosa de «Lancelot», que era un apodo que utilizaba Presley y que solo ella conocía.

En el momento en que se le preguntó a Shelby Singleton (el hombre que creó Orion) sobre su patrocinio, dijo que era un cantante talentoso y un intérprete atractivo: “Era verdaderamente bueno. Podría ser una estrella si no fuese por el hecho de que hiciera lo que hiciese, se parecería a Elvis. «

En el momento en que en Sun Records escucharon a Jimmy Ellis (el nombre real de Orion) cantar, no podían opinar que fuera una extraña joya, no solo sonaba como el Sr.Presley cuando cantaba sino también en el momento en que cantaba. hablaba o recitando, fue increíble.

Singleton vio inmediatamente que podía aprovecharse de este joven de Alabama. Escogieron su nombre de una novela de Gail Brewer Giorgio sobre una estrella de rock que finge su muerte en su mansión de Tennessee para escapar de su fama. La novela fue redactada una vez que la autora se enterara de la desaparición de Elvis en 1977, y cuál no sería su sorpresa cuando un día en el teléfono, escuchó la voz del «rey» mismo presentándose como Orión, evidentemente protestó que Orión era un producto que él había desarrollado, que procedía de su imaginación, pero nuestro amigo Jimmy sabía que era Orión, debido a que había sido bautizado como tal exactamente el mismo día en casa de discos.

Singleton deseaba que la audiencia creyera que Elvis podría haber fingido su propia muerte, y en este momento retornaba con un nuevo álbum al que llamaron «Reborn», como si fuera Jesucristo saliendo de la tumba. Como Jimmy no tenía ningún parecido físico con el cantante, se les ocurrió que siempre emplearía una máscara, y diseñaron muchas de ellas, en diferentes colores y formas.

Se ve bien difícil de creer, mirando las fotos, que la multitud pudiera suponer que verdaderamente era Elvis, mas la fe desplaza montañas, el público creyó lo que quería creer. Muchos corrieron a adquirir el álbum e incluso ciertos fanáticos que no pensaban que Orion era Elvis afirmaron haber visto en el escenario cómo Orion y Presley modificaban de roles, y que en el momento en que uno se fatigaba, el otro se hacía cargo. relé en el ámbito.

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