El cine y la verdad sobre el BDSM

Él Bdsm (Esclavitud, Disciplina, Dominación y Sumisión, Sadismo y Masoquismo) Pertence a las prácticas sexuales más criticadas pero de forma simultanea la más incomprendida. Existen muchas cuestiones cerca de este modo de vida y muchas personas asocian estas prácticas con prácticas oscuras.

En los últimos años, esta actividad sexual fué revelada a muchos a través de la famosa trilogía cinematográfica de Cincuenta sombras por GrayAunque puede ser aburrido para cualquier persona que busque información sobre BDSM, estas películas prosiguen mostrándose.

Lo cierto es que varias cosas no se explican, aportando tanto a los mitos que varios deciden quedarse solo con lo que vieron; pero la buena noticia es que Hay considerablemente más películas sobre este tema y los mitos más populares se aclararán en este preciso momento.. ¿Andas listo?

La RAE (Real Academia De españa) define la palabra sadomasoquismo como una «perversión sexual» que charla de «mal y degradación»; mas es verdaderamente muy diferente.

Lo cierto es que, según la prestigiosa Revista de Medicina Sexual, las personas que practican esta práctica no padecen ningún trauma psicológico ni enfermedad mental.

Muy pocas personas fuera de todo el mundo del BDSM conocen la importancia del acrónimo SSC (Safe, Sensible and Consent), que implica que nadie debe abusar de nadie.

Todas las prácticas que se practican es consensuada y para evadir cualquier inconveniente o bien mal instante se establece un código de seguridad, que es una palabra común, que asegurará que nadie lleve a cabo lo que no quiere llevar a cabo.

Esta práctica se restringe únicamente a la actividad sexual, del mismo modo que los juegos de roles.

Las relaciones de dominación y sumisión se limitan a los juegos de dormitorio y nadie debe ejercer control sobre otras facetas de la vida de su pareja o compañero de cama.

Entre las falsas opiniones más conocidas es la que incorpora roles apoyados en función del género de cada participante, colocando siempre al hombre en el rol dominante y a la mujer siempre en el papel de sumisa.

Pero lo que realmente pasa es que los permisos no se dividen por género, sino más bien por las opciones sexuales de los competidores.

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